Conversaciones con el espejo

—La palabra hablada es más sincera que cualquier imagen o texto. —¿Qué palabra? ¿La mía? Eso no vale nada... —Cierto, tus palabras están a la altura del croar de los sapos. Eres la antítesis al niño o al borracho. *** —Y tú... ¿Qué voz oyes cuándo me lees? —La suya.

—Hola, ¿estás ahí? —pregunté. —¡Claro, ya anocheció! —respondió la Luna. —No te veo. —¿Está nublado? —No lo sé, no veo el cielo. Pero hoy el día fue soleado y con pocas nubes, así que supongo que debe ser una noche abierta. —Tu corazón, ¿lo ves? —No, pero lo oigo, siento como late dentro de mí. —Y... ¿acaso... Leer más →

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