Solamente abril

Abril se marcha como un tren sin pasajeros, como se envía una carta de amor sin remite, ausente, aliviado por el tiempo. Los días fueron más cortos de lo que auguraba marzo, pero con un regusto a la soledad que no se deja abrazar. No se permitieron los besos sin máscaras, ni hubo versos a... Leer más →

Nanorrelato en tiempos de virus

Acabo de leer que al doctor Jekyll le han dejado una nota en la puerta. Le invitan a abandonar su domicilio por el bien común. La nota estaba firmada por el único habitante de su casa: el señor Hyde.

Queda la música

De alguna manera eres inolvidable (hasta sin tu latido): Aute y la locura que todo lo cura. La belleza de las musas a las cuatro y diez, cuando alumbran dos o tres segundos de ternura. Yo pasaba por aquí y se me ha escapado algún verso suelto, más de lo mismo.Anda, márchate rumbo Albanta. Haz... Leer más →

Aprovechemos

La última vez que salí de Madrid fue el pasado día 21 de Febrero. Estoy en casa desde el jueves, que me permitieron el teleletrabajo. Antes de comenzar mi encierro fui a comprar, siguiendo las recomendaciones y sin excederme en el abastecimiento. Hasta entonces, solo he salido para ir a trabajar, siempre en coche. Me... Leer más →

El naufragio de Melville

A veces, cuando pasas página, hace tiempo que has terminado el libro. Y es entonces cuando puedes reescribir la historia, porque no está compuesta, pero forma parte de tu biblioteca. No es preciso dejar ningún rastro para que lo mejor quede sin ser contado. Ni anclarse en ninguna aventura que ya naufragó sin atisbo de... Leer más →

Pareidolia

Cuando el padre de Fayna apagaba la luz, todas las sombras de su habitación cobraban vida. Varias figuras se retorcían y bailaban alrededor de la cama, acechando sus sueños. Fayna sabía que la única manera de pasar la noche era esconderse bajo las sábanas, donde todo era oscuridad y miedo hasta el día siguiente, pero,... Leer más →

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