Nanorrelato en tiempos de virus

Acabo de leer que al doctor Jekyll le han dejado una nota en la puerta. Le invitan a abandonar su domicilio por el bien común. La nota estaba firmada por el único habitante de su casa: el señor Hyde.

Ding Dong

Bajé las escaleras que no llevaban a ninguna parte. Cuando regresé sobre mis pasos, volvió a sonar el timbre.

Sobre-saltos

—¡Por fin beso a mi príncipe! —la escuchó pronunciar desde la charca. Él, permaneció allí, aposentado en un nenúfar.

Lector

—¿Te gusta leer? —¡Mucho! Estoy leyendo “El dinosaurio”, de Monterroso. Voy por la mitad.   Juan Manuel Ramírez Paredes. Cuentos sin retorno. Madrid (2018).

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