La sábana

La niña no dejaba de agujerear la sábana con el punzón. Estiraba el tejido y, con un rápido movimiento de brazo, lo apuñalaba, esbozando una sonrisa. Era una acción casi armónica que repetía sin cesar. El sonido de la tela al resquebrajarse provocaba que sus diminutos ojos se abrieran en gesto de asombro. Clavaba la... Leer más →

El trabajo

Me encuentro a menos de dos kilómetros de distancia del blanco. Observo su figura encuadrada en el centro de la mira telescópica. El objetivo camina por la calle, sin ninguna sospecha que le haga intuir que mi rifle PGM 338 está apuntándole directamente a la cabeza. Al otro lado del cristal solo existe otro nombre... Leer más →

Pareidolia

Cuando el padre de Fayna apagaba la luz, todas las sombras de su habitación cobraban vida. Varias figuras se retorcían y bailaban alrededor de la cama, acechando sus sueños. Fayna sabía que la única manera de pasar la noche era esconderse bajo las sábanas, donde todo era oscuridad y miedo hasta el día siguiente, pero,... Leer más →

Antes de dormir

Un clic, una chispa: ¡Fuego! El pistoletazo de salida con la tranquilidad de un revolver apuntando directamente al esternón. ¡Bang! Mi habitación en penumbra se ilumina. El humo serpentea, baila y danza como las sombras en la caverna de Platón. Veo a mi mujer desnuda por última vez. Las ondas del disparo dibujan sus curvas.... Leer más →

Monstruos

Siempre duermo con un pie fuera de la cama, obviando los monstruos que se esconden debajo y quieren atraparme. Pero esa noche no sucedió de esta forma. Debido a un mal sueño, me agité demasiado y me precipité al suelo. La única parte de mi cuerpo que permaneció sobre el lecho fue la extremidad con... Leer más →

Infierno

El sonido de los remos contra el agua se detuvo, habíamos llegado al otro lado del río Aqueronte. Me incorporé y escupí el óbolo dentro de la barca. —Tu pago —dije con el sabor a plata aún en la boca. —Bienvenido a casa —respondió Caronte.

Desaparecidos

Ninguno de los niños que había en el arcón era Tomás. El sollozo que me ha despertado era el suyo y estoy completamente seguro de que provenía de este baúl. Veo al resto de niños que duermen apaciblemente, pero no hay rastro del pequeño Tomás. Tampoco se oye su llanto. Son las tres y media... Leer más →

La bestia

Aquellos enormes ojos me deslumbraron. Se acercaban a gran velocidad —tuve que dar un brinco para no ser arrollado—. La bestia se detuvo en seco, dejando atrás el rastro de la frenada y un grito en forma de chirrido. Sus ojos se volvieron del color de la sangre. Los miré fijamente y lancé mi más... Leer más →

Dicotomía

Hoy he vuelto a ver a mi doble. Estaba saliendo por la puerta del edificio donde vivo. Bajó mi calle hasta el cruce, giró a la derecha y se dirigió al metro. Lo perdí en las escaleras con dirección al andén de la línea 10 (tiene parada en mi oficina). Aún sigo inmóvil, sentado en... Leer más →

El regalo

Daniel cerró la puerta de casa de un portazo. Se apresuró a subir las escaleras hacia el dormitorio, pero su padre interrumpió la huida habitual. —¿Qué te ocurre? —le preguntó. —¡Hemos perdido el partido! —contestó airadamente el chico—. Mañana tengo un examen de Inglés y también lo voy a suspender. ¿Cuándo me saldrán bien las... Leer más →

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