Bagaje

Esperaba en el mostrador de reclamaciones. Habían perdido mi equipaje. No existía una forma peor de empezar mis “primeras” vacaciones.

Odiaba esa maleta. Uno de los regalos de mi ex mujer para que pudiera cargarla, con sus prendas, como una bomba de relojería en cada viaje.

Después de once horas de vuelo, más día y medio de solicitudes en el aeropuerto, por fin me avisaron de que habían encontrado el equipaje que tuve que describir en casi veinte ocasiones. Otra pasajera lo había confundido con el suyo. Al menos, esta vez, no tendría que aguantar ningún reproche de mi compañera.

La chica de la compañía me entregó mis pertenencias.

«Aquí tiene usted su maleta, lamentamos las molestias ocasionadas. ¿Puede revisar que no falta nada?».

Tumbé la maleta sobre el mostrador y procedí a abrir la cremallera para comprobar el contenido.

Tan solo un tic tac. Una cuenta atrás: tres, dos, uno…

Juan Manuel Ramírez Paredes. Cuentos sin retorno. Madrid (2018).

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