Crimen

Organizó el lugar del crimen para que no se diera cuenta de nada. Eliminó cada prueba que le implicase estaba escondiéndola en recovecos donde nadie podría encontrarlos jamás. Ocultó cada gesto que le delatara y sobornó cada acto de su cuerpo que pudiera actuar de chivato. Entonces, llegó ella y lo miró, susurrando: “Me deseas.”.

Supo que había sido descubierto y debía aceptar su condena.

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